
El fuego, tiene dos interpretaciones, la de transformación y la de destrucción.
- Cuando el fuego está bien encendido, cuando no está humeante: Representa las ansias, la necesidad del calor de otro ser.
- Cuando el fuego está bien encendido, cuando no está humeante: Representa las ansias, la necesidad del calor de otro ser.
- Cuando el fuego está bien encendido, nos calienta de una manera agradable que nos trasmite calma, que nos relaja: Nos habla de serenidad, de éxito y de buena salud.
- Si las llamas son altas, si se elevan hacia arriba: Los hablan de espiritualidad. Crecimiento espiritual.
- Si las llamas se mueven con el viento: nos habla de aspiraciones económicas, materiales.
- Si vemos una barrera de fuego: representa las dificultades que estamos atravesando. Es un aviso de que tengamos precaución.
- Cuando el fuego es muy vivo, agresivo: Se refiere a dificultades, peleas, infelicidad, pérdidas económicas.
- Si el fuego arde mal, suelta humo: Nos habla de traiciones, enfermedad, dificultades económicas y espirituales.
- Apagar el fuego: Estamos destrozando con una pasión amorosa, también puede referirse a que nos estamos cargando algún proyecto profesional.
- Si nos sentimos amenazados por el fuego: Nos habla de algo que hemos hecho de una manera ilícita, de algo poco honorable y de la necesidad de repararlo.
- Caminar por las llamas: Nos dice que estamos decididos a seguir adelante, a pesar de las trabas y problemas que se planteen en el camino, somos capaces de conseguir lo que nos propongamos.
- Atizar el fuego: Puede ser un sueño de venganza o hacer referencia a algo sexual.
- Cuando no podemos hacer más grande el fuego: Significa que debemos ampliar nuestros conocimientos antes de empezar con ningún tipo de proyecto nuevo, cuidarnos de informarnos bien antes de empezar nada nuevo.

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