
El fuego, es la fuente de energía, es la fuente calor, es la luz que ilumina nuestras pasiones, tanto las positivas como las negativas. Al igual que el agua simboliza la purificación, pero en el caso del fuego la purificación corresponde a un mayor conocimiento de la verdad, de la iluminación.
El fuego tiene dos interpretaciones, la de transformación y la de destrucción.
Por un lado tenemos el fuego pasional, el abrasador, el fuego infernal, el amor de las pasiones desatadas que nos acaba transformando en meras cenizas, colmándonos de gran sufrimiento.
Por otro lado está el fuego sereno, el que nos da calor, el que representa al amor espiritual, el amor desinteresado, que nos transforma en personas con un espíritu limpio, sereno, lleno de pureza.
La Llama es la unión de fuego y aire, y cuando esta se eleva recta mirando al cielo, significa la unión entre la mente y el espíritu. Por eso cuando vemos la llama moverse a empujones con el mínimo movimiento, nos está hablando desunión de mente y espíritu, nuestra mente abandona a nuestro espíritu, y vaga perdida.
El fuego nos está mostrando hacia donde va encaminada la transformación nuestra alma, si es abrasador estará dirigida a una situación pasional muy destructiva. En cambio si el sueño es calido, pequeño, nos hablara de un amor puro e incondicional.

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